Fobias Sociales

Internet necesita saber lo que piensas…

Nos tratan como a niños… Será que lo merecemos?

El último coletazo del maltrecho gobierno del PSOE da muestras del nivel de desesperación instalado entre los que saben qué se está cociendo más allá de los telediarios y portadas de prensa.

Reforman la Constitución, ese librito intocable, arma arrojadiza entre políticos y gran mito de las generaciones más cercanas a la dictadura franquista y que, a base de intentar mantenerla incorruptible y usarla para su provecho, han conseguido vaciar de valor.

El PSOE ha terminado de cavar su tumba, probablemente más por falta de transparencia al explicar la situación que por las decisiones tomadas en sí. Si un médico decide que hay que amputarle una pierna gangrenada a un enfermo procurará explicarle que es para obtener un bien mayor y salvarle la vida, o no, pero aún si consigue hacerse entender y el enfermo autoriza el tratamiento, éste último no dejará de tener dudas acerca de si no había otra posibilidad, de si no quedaba más remedio que perder algo tan importante. Pues los políticos españoles ni lo intentan.

En una entrevista para Der Spiegel, Joschka Fischer, ex-ministro alemán de Exteriores en la era Kohl, habla de la falta de perspectiva de Angela Merkel a la hora de afrontar la crisis desde un punto de vista europeo pero asume como positivo que, al menos, la población parece haber asumido que no hay salida fuera de Europa.

http://www.spiegel.de/international/germany/0,1518,783043,00.html

¿Por qué no se debate la situación en España desde ese punto de vista?

Se puede compartir o no la opción elegida por la Unión Europea para intentar salir del trance en el que nos encontramos. Se puede compartir o no el nivel de sometimiento del actual Gobierno a las directrices europeas. Cabe pensar si es viable no someterse a ellas.

Probablemente en la situación actual no hay muchas opciones, y el hecho de que PP y PSOE se hayan puesto de acuerdo en sólo unos días es buena muestra de ello.

Probablemente no se dan las condiciones para someterlo a la opinión popular. Sea por falta de una población suficientemente informada. Sea porque no hay otra opción. ¿Por qué no explican sin rodeos que no se puede hacer otra cosa? O que ellos no creen que se pueda hacer otra cosa…

En mi opinión (basada casi exclusivamente en la observación y el sentido común) el tiro anda errado desde hace tiempo, pero no en España, en toda la economía occidental. Y es factible que ahora mismo no haya otra salida.

Pero, aunque es evidente que una declaración tan explícita no es asumible por parte de un gobierno, precisamente para evitar ahondar más la crisis, la población vive inmersa en un mundo de fantasía como si no pasara nada. Sólo aquellos tocados directamente por el paro saben ahora mismo lo que significa esta crisis. Si no empezamos a mentalizarnos, y nuestros dirigentes no dejan de tratarnos de forma paternalista, ocultando la estrategia a largo plazo que justifica los movimientos actuales, puede que en un futuro no tan lejano seamos muchos más los que conozcamos los efectos más graves de la crisis en primera persona.

El referéndum probablemente sólo sería un gesto, pero los gestos son importantes y más en circunstancias como las actuales. Y el referéndum debería estar soportado por una campaña informativa seria que permitiera votar en conciencia por una u otra opción.

Puede que sea demasiado pedir a los políticos españoles. Pero, ¿y los propios españoles?

Una aproximación a la democracia por Internet

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Hace unos días una noticia me llamó la atención.

En Reino Unido una iniciativa del Gobierno permite proponer a través de Internet temas que pueden llegar a ser debatidos en el Parlamento si cuentan con el apoyo exigido de 100.000 firmas (http://epetitions.direct.gov.uk)

Puede considerarse una forma de democracia participativa, probablemente las más viable por ahora o una aproximación interesante.

Parece una noticia esperanzadora, y creo que lo es, pero, después de leer un poco más, descubrimos algunos problemas.

En primer lugar cuáles son las iniciativas que han tenido mayor éxito entre los votantes. Entonces llegan las primeras decepciones:

La reinstauración de la pena de muerte o el mantenimiento de su moratoria aparecen como propuestas controvertidas que han recibido la mayor parte de las firmas. Es algo inquietante pero al menos ha despertado simpatías de los dos lados y se ha establecido un debate que probablemente existía previamente en la sociedad británica. De hecho la web sufrió caídas debido a la afluencia de visitas por este debate (http://www.metro.co.uk/news/871437-government-e-petitions-website-crashes-as-death-penalty-debate-rages)

Pero aún hay más. La obligatoriedad de que la Formula 1 se emita en abierto es una gran preocupación, la tercera por encima de la petición de retomar la pena capital. Claramente, aquí hay un problema social. Difícilmente el Parlamento británico no llegará a debatir la propuesta pero el hecho de que aparezca en un lugar tan alto es significativo.

Probablemente sea sólo un problema de una medida reciente que necesita tiempo para madurar y para que la gente sea consciente de su potencial trascendencia. Si se promoviera adecuadamente, explicando sus posibilidades y se comprobara su utilidad con iniciativas reales que llegaran a ser debatidas en el Parlamento, la sociedad reaccionaría y las opiniones expresadas serían más significativas. De hecho, hay iniciativas muy loables como la posibilidad de que los homosexuales masculinos puedan donar sangre (sí, parece que los hombres que han mantenido relaciones sexuales con otros hombres están excluidos http://www.blood.co.uk/can-i-give-blood/exclusion)

Quizá la población internauta deba madurar. A nadie escapa que los foros en Internet tienen muchas veces participantes de dudosa capacidad o a veces son un medio de protesta o reivindicación usado por los más ‘frikis’ que, siguiendo su espíritu nihilista, se toman todo a broma.

Pero, ¿son un reflejo de la sociedad ‘real’? Si no de la presente podrían serlo de la futura.
Es algo bastante posible, dado que las generaciones más activas en Internet parecen ser las más jóvenes, al menos en España, y son ellas las que protagonizarán el futuro. Si esto es así surgen pensamientos como: ¿Está preparada la Humanidad para la democracia total? ¿Con este panorama qué solución cabe?

Las movilizaciones de los últimos meses hablan de democracia real, de mayor participación pero podríamos encontrarnos atrapados entre el gobierno de unos políticos, algunos de ellos con dudosa preparación y gran cantidad de intereses que no tienen nada de generales, y una sociedad inmadura que aún permanece adormecida, o más bien anestesiada, cuando la tecnología empieza a aportar posibles avances para mejorar el Sistema.

Con sinceridad espero que no sea así y que medidas como ésta empiecen a abrir nuevos caminos que mejoren nuestra sociedad haciéndola más justa y más eficiente. Que despierten el interés de la gente y eso les lleve a exigir más medidas de este tipo y nuevos sistemas que adapten la participación democrática a las nuevas posibilidades de que disponemos.

A pesar de sus evidentes carencias, creo que es un punto de partida muy interesante y que debe generar un debate que permita pulir sus defectos para darle la entidad necesaria para hacerlo realmente útil en un futuro lo más próximo posible.

Indignados, pero…

Esta mañana he estado en Sol y no me ha gustado demasiado lo que he visto.

Durante estos días he seguido con gran entusiasmo todo el movimiento que ha surgido a partir del 15M. He intentado contribuir a través de Twitter, comentando en blogs y a través de otros medios en Internet para mantener el tema candente en la Red (en mi opinión la gran responsable de que este fenómeno haya cuajado).

Pero esta mañana he vislumbrado el inicio de la decadencia de la protesta si no se reorienta con urgencia.

Mucha gente ya lo comenta en el propio blog de la concentración (http://madrid.tomalaplaza.net/2011/05/20/propuestas-20-mayo/) y es que los objetivos se están desviando del origen de la protesta que ha unido a tanta gente diferente en un principio.

La mayor parte de la gente que está siguiendo y apoyando la protesta comparte el sentimiento de indignación y de necesidad de cambio del funcionamiento del sistema democrático que disfrutamos (o sufrimos) actualmente.

Por ejemplo, la reforma de la Ley Electoral es un objetivo claro y que puede ser compartido por cualquier ideología. Esa reforma a su vez permitiría desarrollar en el futuro los objetivos políticos de cada uno siguiendo los cauces democráticos normales.

Está muy bien hacer una concentración y experimentar las sensaciones del activismo en primera persona pero si se pretende mejorar el sistema, que nos guste o no es el que tenemos, debemos partir de propuestas que lo regeneren y lo hagan más justo y efectivo.

Por tanto, la protesta debe orientarse y concretarse para que pueda ser compartida por la gran mayoría. Si empiezan a plasmarse objetivos políticos con una ideología concreta y que van más allá de la regeneración y limpieza del sistema, se perderá la fuerza original del movimiento.

La verdadera fuerza de esta protesta no es la acampada en sí misma (es imposible mantener una acción como esa de forma indefinida), la fuerza de esta protesta es que ha conseguido movilizar a millones que, aunque no hayan ni siquiera pasado por Sol estos días, están compartiendo los objetivos principales de la protesta y así lo expresarán mañana y en el futuro, incluso en otros países.

Ese seguimiento masivo es el que ejerce presión sobre los partidos políticos.

Pero si la protesta se convierte en la típica cantinela utópica, la gran mayoría se distanciará y pasará otra oportunidad de cambiar algo de una vez.

La concentración es sólo parte de la protesta, puede ser el núcleo movilizador, pero el verdadero objetivo debe ser aprovechar este momento porque cuando los medios dejen de prestar atención a este movimiento todo habrá acabado y habremos dejado pasar una oportunidad única y difícil de repetir.

Así de triste…

Capacidad de reacción

Normalmente consideramos que alguien fiel a unos sólidos principios es alguien admirable.

Pero qué ocurriría si esos principios fueran ‘equivocados’?

Está claro que es difícil definir tal circunstancia con claridad porque dependerá de la propia opinión o ideología de cada uno, pero en algunas circunstancias hay consecuencias objetivas de nuestras decisiones que pueden calificarlas como erróneas o no.

Siguiendo ciegamente sus principios, esa persona se estaría atando a una opción ‘errónea’ que podría impedirle tomar decisiones correctas ante retos nuevos o alteraciones de su entorno.

Evidentemente carecer de principios tampoco parece algo bueno porque necesitamos establecer una base de nuestra opinión general sobre las cosas para poder juzgar con rapidez las situaciones que se nos presentan y actuar ante ellas, manteniendo una postura coherente y acertada según nuestro criterio.

Pero, a veces, dejamos que nuestros principios tomen el mando como si fueran una especie de piloto automático y juzgamos las situaciones sin profundizar realmente en las circunstancias concretas de cada momento, sólo porque es lo que hemos hecho siempre o lo que hemos decidido en otras ocasiones y entonces nos pareció correcto.

La capacidad de reacción será tanto mayor cuanto más autocrítica sea nuestra forma de pensar y cuanto más a menudo sometamos nuestros principios a una nueva revisión para hacerlos evolucionar de forma acorde a la realidad.

Vivir exige adaptación continua.

Punset habla de esto en su blog, en un post muy adecuado para los tiempos que corren.

Leer post en el Blog de Eduard Punset: Acostumbramos a vivir por encima de nuestros medios

Pesimismo

Saramago fue un sabio.

Saramago: “No Hemos Cambiado Nada”

Esto lo dijo en 1998, hoy no ha perdido en absoluto validez. Así que de Voltaire a Saramago seguimos igual. Y lo que nos queda por delante no parece más alentador.

Una historia interesante…

Steve Jobs es un tipo interesante. Ha revolucionado el mundo de la tecnología y parece dotado de una capacidad especial para convertir en un éxito casi todo en lo que participa.

Este vídeo muestra un discurso que pronunció durante una ceremonia de graduación en la Universidad de Stanford en 2005.

No os dejará indiferentes…

Paradojas

Las medidas de ajuste que ha adoptado el Gobierno socialista podrían parecer tomadas por la derecha política, y lo parecen, pero puede haber interpretaciones más profundas que revelan otras posibilidades…

Interesante post en Guerreros de Singularidad

No va a pasar nada?

Reedito este post de diciembre de 2008 y me doy cuenta de que realmente, después de lo vivido no ha pasado nada.

6 de Diciembre de 2008:

“No va a pasar nada?”

“La crisis financiera provocada por los bancos, está amenazando la estabilidad de nuestro sistema económico y de nuestro bienestar.
Sin embargo las medidas adoptadas parecen dictadas por los mismos que han provocado la crisis.
El maldito ultraliberalismo ha calado tan hondo en nuestros subconscientes que ningún gobierno ha tenido la valentía de afrontar este episodio proponiendo medidas realmente agresivas que ataquen las bases del problema. Todo porque los especuladores reaccionarían mal y se irían de cualquier país que osara intervenir demasiado? El problema se reduce a lo de siempre: cada uno va a lo suyo. Aunque pueda parecer ingenuo, esta situación no sería ni parecida si el pensamiento universal reinante fuera un poco menos individualista. La mayoría de las personas están sometidas o se someten voluntariamente al extremo grado de competitividad mal entendida promovido, en parte, por el sagrado liberalismo.”

Éxito a cualquier precio, caiga quien caiga.

Mientras, la sociedad dormida por la cantinela de la crisis y por el fantasma del paro sobre sus cabezas. Sálvese quien pueda.

13 de Mayo 2010:

Tras dos años arrastrándonos por el mundo neoliberal y resistiendo a duras penas la presión, ayer se consumó lo que tanto temíamos. Juan Torres lo explica perfectamente en su blog:

Zapatero hinca la rodilla

Los sindicatos anuncian movilizaciones promovidas por los sectores funcionariales, el resto de los mortales hemos permanecido impasibles, porque carecemos del nexo de unión que ellos tienen como trabajadores privilegiados, viendo como los que provocaron la crisis no han tenido ningún problema y, lo que es más hiriente, que siguen siendo ellos los que controlan el Mundo, imponiendo su ley mientras los Gobiernos pasan, sean del signo que sean, con más pena que gloria, y ellos permanecen haciendo este Mundo cada vez más desagradable e injusto.

¿A quién favorecerán realmente las medidas anunciadas? ¿Son la única opción? ¿Queda algo de la izquierda política en España?

Deprimente…

‘Tú eres importante’ en Guerreros de Singularidad

Interesante post en el blog de un amigo.

Tú eres importante en Guerreros de Singularidad.

Todo sigue igual.

Esta cita de los años 30 podría utilizarse hoy para referirse al mundo actual. La humanidad progresa, pero, sólo superficialmente? Queda mucho por hacer.

“La fuerza juega un papel mucho mayor en el gobierno del mundo que antes de 1914, y lo que es especialmente alarmante, la fuerza tiende cada vez más a caer en manos de aquellos que son enemigos de la civilización. El peligro es profundo y terrible; no puede dejarse a un lado con simple optimismo.
La causa fundamental del problema es que en el mundo moderno los estúpidos son presuntuosamente seguros de sí mismos mientras que las personas inteligentes están llenas de dudas. Incluso aquellos de los inteligentes que creen tener un remedio son demasiado individualistas como para unirse a otros hombres inteligentes de los que les separen puntos menores. Esto no fue siempre así.”

Bertrand Russell “El triunfo de la estupidez” (10/5/1933)

Están en peligro las pensiones públicas?

Muy interesante el último trabajo de Attac: “¿Están en peligro las pensiones públicas? Las preguntas que todos nos hacemos. Las respuestas que siempre nos ocultan”.

Evidentemente trata de contrarretar los insistentes intentos que se siguen sucediendo para que creamos que no es posible mantener un estado de bienestar y que todo quede en manos del poder privado.

Podremos impedirlo?

Descarga libre en altereconomia.org


La Red en peligro?

Cualquiera puede entender que el poder de Internet radica en su capacidad para revolucionar la forma en que las personas se comunican.

También ha aportado un foro abierto a millones de personas que pueden exponer sus opiniones y conseguir información de forma rápida y abundante (no siempre de la mejor calidad pero eso depende del tiempo que se le dedique). Desde nuevos servicios de las administraciones públicas y empresas hasta formas de entretenimiento impensables hace pocos años y acceso rápido y extendido a contenidos culturales.

Pero Internet aporta también libertad gracias a su ubicuidad y neutralidad (millones de voces que no están sometidas a un control ni a filtrado de contenidos salvo excepciones de sobra conocidas).

Este paradigma se ha conseguido gracias a que la Red se creó originalmente como una herramienta, principalmente como medio de comunicación entre lugares distantes.

Una vez universalizado su uso se ha convertido en una fuente de negocios como no podía ser de otra manera y en un incuestionable motor económico.
Esto no tendría porqué ser negativo en principio y, probablemente, ha servido de acicate para que gobiernos y empresas hayan decidido empujar en la misma dirección y contribuir e invertir en la expansión de Internet. Ahora bien, como en tantas otras ocasiones, el negocio puede acabar con las virtudes que hasta ahora atesoraba este gran invento de la humanidad. La cuestión es: ¿Internet como derecho o como producto?

Interesante reflexión de Juan Carlos Rodríguez Ibarra en el siguiente artículo de El País.

Libertad? Cultura? Internet? Hipocresía? Un post políticamente incorrecto?

Cada día se producen en nuestro entorno incontables injusticias que afectan a los derechos más básicos de las personas. Pero casi nadie mueve un solo dedo ni parece sentirse afectado o implicado.

Sin embargo en los últimos días se ha montado un lío bastante interesante alrededor del tema del proyecto de ley que podría permitir el cierre de webs que contengan o enlacen a contenido protegido por derechos de autor.

No seré yo quien defienda la falsa expresión de los derechos de autor que algunos “autores”, que no son más que meros peones de una industria que fabrica generalmente bazofia para intentar venderla a precios infumables, pretenden hacer que asumamos como legítima y legal.

No seré yo quien defienda la peligrosa posibilidad de que un grupo de “expertos” reunidos en comisión pueda decidir el cierre de páginas web,  por el posible uso que un Gobierno actual o futuro podría hacer de esa potestad con fines espurios. Tampoco creo que la decisión de un juez vaya a ser una gran garantía, pero es lo más fiable que parece que tenemos por ahora.

Pero de ahí a tragarme la milonga de que la sociedad y en especial los internautas se sienten muy preocupados porque se está atentando contra la libertad de expresión y la confidencialidad de las comunicaciones que, por otro lado, deberían ser auténticos derechos  protegidos de las personas, hay un gran trecho.

Como primer punto habría que definir qué o quiénes son los internautas.

Cualquier persona que utilice Internet para algo más útil, o digamos elevado, que bajarse música, películas y demás contenidos audiovisuales, sabe que Internet es, como el ser humano mismo, capaz de lo mejor y de lo peor. Y lo que hacemos con Internet no es siempre ni lo más legal ni lo más adecuado.

Muchos de esos supuestos defensores de la libertad y de los derechos sobre Internet no se dan cuenta o no quieren darse cuenta de que con su comportamiento irresponsable y egoísta están consiguiendo cargarse los dos principios básicos que deben cuidarse, para que Internet siga siendo la maravilla que es y que puede llegar a ser, que son la libertad y la neutralidad de la Red como ente. Esos dos principios son la base del auténtico poder y la utilidad de Internet y para que puedan seguir siéndolo, como deberían, los internautas tienen una gran responsabilidad ante sí mismos y ante los demás usuarios.

Los Gobiernos, los lobbies económicos, los culturales, los regímenes totalitarios, en general el Poder siempre lo temerá e intentará controlarlo. Ahí empieza la obligación del internauta de ser lo más limpio y honesto posible, porque aún siendo así intentarán acabar con la Red tal como debiera ser para mantenerla dentro de ‘sus’ parámetros de seguridad y bajo control. Pero si además, con un comportamiento estúpido e infantil, les proporcionamos argumentos ellos aprovecharán la oportunidad sin dudarlo.

¿Cuánta gente podría justificar que el hecho de descargarme por la cara una película de Internet favorece la libertad, la cultura y la neutralidad de la Red?

Seamos serios, quienes nos hemos bajado algún contenido protegido de Internet lo hemos hecho porque nos pareció mejor pillarlo gratis en vez de pagar por ello. En este país parece existir una especie de sentimiento comunitario que indica que bajarse contenido protegido de Internet no es que no sea ilícito o inadecuado, sino que es ni más ni menos que un derecho.

A veces dicen que el problema es que los discos son muy caros; ¿y qué? simplemente nadie te obliga a comprarlos. Si no los escuchas ni los compras tendrán que buscarse la vida y a lo mejor bajan los precios, o no, pero eso es otra cuestión.

También se indignan porque los precios del cine se han desorbitado; ¿y qué? Pues quédate en casa y no participes de su negocio.

He llegado a oírles decir que la Cultura es un derecho; bien, ¿cómo debería entonces garantizarse ese derecho? A lo mejor les gustaría vía impuestos el Estado contratara un grupo de genios y artistas que proveyeran de arte y cultura a los ciudadanos, eso sí, gratis. Suena a régimen totalitario.

La propia Internet ofrece una solución mucho mejor para aquellos preocupados por su ansia insaciable de cultura. Hay millones de personas produciendo, creando y difundiendo Cultura de verdad en la Red. Y muchas veces de forma gratuita. Directores de Cine, escritores, pintores, músicos, todo tipo de artistas que cuelgan su obra en la Red para disfrute de cualquiera, sea por convicción o por darse a conocer.

De todas formas nadie puede obligar a un creador a crear gratis. Creo que todo el mundo entenderá que si tiene que vivir de su obra necesitará cobrar por ella. Ahora bien, cada artista podrá pedir en función de lo que su público esté dispuesto a pagar por ella o elegir el modelo de explotación que desee para lucrarse. Tendrá éxito o no, pero es su problema. Pero me parece evidente que si disfrutas de algo, aunque sea Cultura, tendrás que aportar algo a cambio, sea dinero o no. El tema del canon es sangrante, pero es, un ejemplo claro de lo que ocurre cuando se les ofrece una coartada para tomar medidas y, en este caso, una consecuencia de un comportamiento colectivo que lo ha favorecido.

En definitiva, no creo que todas esas personas que ponen la Mula en marcha y la dejan día y noche bajando todo tipo de morralla audiovisual (léanse superproducciones cinematográficas norteamericanas, discos producidos en cadena por multinacionales para consumo de adolescentes y no tan adolescentes, etc), que puede que no lleguen a visualizar nunca por falta de tiempo material en toda su vida, lo hagan en honor a la defensa de la universalidad de la Cultura y la libertad de la Red. ¿Habrán visitado esas personas alguna vez una exposición en un centro cultural de barrio?

Normalmente son gratis.

Un poco de autocrítica por favor.

Un libro para hacernos más libres.

Siempre se ha considerado que la información es poder. Probablemente, esta idea surgió de la mente de alguien poderoso que, probablemente, intentó coartar el acceso de la gente a la información para mantener su poder intacto.

Hoy en día, vivimos una gran mentira económica que ha llegado al extremo de casi acabar con las bases del sistema que garantizaba nuestro bienestar y, si apuramos, con nuestra civilización tal y como la conocemos hasta ahora.

Si todos pusiéramos un poco de empeño en mantenernos informados, utilizando siempre tantas fuentes como tengamos a nuestro alcance y aprovechando la increíble oportunidad de que gozamos siendo contemporáneos de Internet (hasta que se propongan censurarla), los poderosos no podrían actuar impunemente como hasta ahora.

Una fuente inagotable de buena fé y opinión fundada es la página de Juan Torres (Ganas de Escribir) que podéis ver en la lista de webs de este blog.

La Crisis Financiera. Guía Para Entenderla y Explicarla

Acaba de editar un libro que pone los puntos sobre las íes y que permitirá a los que tengamos la suerte de leerlo ser más conscientes de la vergüenza que estamos viviendo y prepararnos para el futuro con mejores recursos intelectuales que nos protejan de los de siempre. Porque volverán a intentarlo…

El link para descargarse el libro es el siguiente: La Crisis Financiera. Guía Para Entenderla y Explicarla

Todo un ejemplo de coherencia. El libro, como podía esperarse, es de libre distribución, así que, si os parece interesante, podéis difundirlo.

La aberración del Sistema

Las empresas de calificación de riesgos han rebajado la calificación de la deuda del Estado en España. El Senado ha aprobado una declaración de protesta por el agravio comparativo que supone y el papel que han jugado ellas en el origen de la crisis actual.

Al margen de lo justo o injusto que pueda resultar comparativamente con la calificación que reciben otros países en situación similar o peor que la de nuestras finanzas, es aberrante el hecho de que unas empresas privadas que han demostrado tener una dudosa capacidad para vaticinar la crisis que estamos sufriendo puedan, al tomar esa decisión, afectar al país calificado y por ende a sus ciudadanos.

Estamos sometidos a un sistema económico que permite que se produzca este hecho. Es decir, la estabilidad económica de los Estados, de la cual dependen las vidas de sus ciudadanos se ve afectada por la decisión de una empresa cuyos intereses no tienen nada que ver, muy probablemente, con el bienestar de nadie que no esté ligado directamente a ella o ni siquiera eso. Es decir, la no regulación ha llegado hasta tal extremo que provoca situaciones tan increíbles como ésta en la que el Senado de un país (que es un órgano de representación democrática de sus habitantes) se ve obligado a emitir una queja ante la influencia que puede tener sobre su situación económica la decisión que tome una empresa privada! Es aberrante. El bienestar de millones de personas, su futuro, sus posibilidades de salir mejor o peor de la situación actual pasan por que esa empresa decida valorar de una u otra manera su deuda. Una empresa que además no fábrica nada, sólo emite juicios, supuestamente técnicos (algo bastante intangible siempre que hablamos de estadística), para que ‘los mercados’ puedan seguir comprando y vendiendo humo más rápidamente, entiendo.

El sistema financiero mundial ha llegado a desligarse de la economía real hasta tal punto que los indicadores financieros parecen no tener nada que ver con la realidad económica.

Lo más triste de todo es que probablemente el Sistema se ha diseñado así a propósito.

Que unos cuantos especuladores quieran jugar con su dinero en la bolsa de valores no sería un problema si jugaran con su dinero.

El problema es que bancos y gobiernos, entre otros, juegan con el dinero de los demás y, como se ha demostrado en esta crisis, y me temo que no hemos visto nada aún, en definitiva están jugando con las vidas de la gente.

Mediocre mundo hemos construido.

Cada viernes una de Millás

Juanjo Millás es un tío con dos dedos de frente, lo demuestra en su trabajo como escritor y en su columna de los viernes en El País. Vale la pena leerle porque aporta un punto de vista siempre interesante con un tono ácido que conecta con el sentimiento de muchos cuando oímos ciertas noticias o vemos como se desarrolla la vida a nuestro alrededor.

Hoy habla de la última demostración de la extraña mentalidad española, capaz de lo mejor y de lo peor. Intentamos estar en la vanguardia mundial de los derechos sociales, pero nos acobardamos rápido y siempre queda, en el fondo de la mente del español medio, ese regusto de ‘soy católico por tradición aunque no me trago lo que me dicen los curas pero que no me toquen a la Santa que entonces voto a otro’. Triste, pero así es España.

No dejéis de leerle. Es un tío íntegro.

Juanjo Millás en El País.com

El pecado de ser funcionario

Recientemente he leído en Guerreros de Singularidad que el 85% de los jóvenes tienen como objetivo profesional llegar a ser funcionarios municipales. La tristeza que me produce este dato no está relacionada con el hecho de que alguien quiera ser funcionario sino por el concepto ‘funcionario’ que se encuentra más extendido en nuestro país y que fundamenta ese deseo.

En el subconsciente colectivo de los españoles navega la idea del ‘paraíso laboral’, sin presiones, sin peligros, sin obligaciones, sin exigencias de resultados y de forma vitalicia. No seré yo quien defienda el mercado laboral al que estamos sometidos en el mundo ultraliberal que sufrimos, pero, precisamente por mi rechazo rotundo a la explotación, inseguridad y abuso al que suelen verse sometidos los trabajadores que ejercen su labor en la empresa privada y por mi profundo respeto al derecho que todos deberíamos disfrutar a tener unos servicios públicos eficientes y pagados equitativamente vía impuestos, me repugna el comportamiento de una gran cantidad de funcionarios que, disfrutando de una situación privilegiada, que no dudo que merezcan en mucho casos, sólo se dedican a disfrutar de los privilegios de su posición olvidando el sentido último de su existencia como trabajadores públicos que es, ni más ni menos, que garantizar que ciertos derechos universales puedan ser disfrutados por todos los ciudadanos sin depender de su nivel económico ni su posición social.

Es lamentable que en España no exista la idea de que un funcionario se debe a los ciudadanos y es triste que la única motivación que mueve a un español a ser funcionario es que va a poder irse a hacer la compra en horas de trabajo o que va a tener una hora diaria para poder tomar café. Nadie se ve movido por el valor que su labor como miembro del sector público pueda tener. 

No puedo criticar a todos los funcionarios, porque, evidentemente, como en cualquier colectivo siempre hay gente de todo tipo, gente que cumple y gente que no cumple. Pero el hecho innegable es que no existe el espíritu de servicio al ciudadano y al Estado en nuestro país.

Y claro, gracias a esos funcionarios que se dedican a vivir la vida sin preocupaciones, abusando del sistema que les da de comer, aparecen nuestros queridos ultras liberales que quieren acabar con el Estado porque es una fuente de ineficiencia (eficiencia que se supone conseguiremos explotando a los trabajadores y flexibilizando las condiciones para que las empresas, que siempre han velado por los intereses de la Humanidad sean las que marquen las pautas en el mercado laboral) e injusticia.

Y lamentablemente tienen razón. ¿O quizá no? Tienen razón cuando dicen que el sector público es ineficiente y fuente de injusticias laborales, pero ¿es el modelo el que falla? ¿O son sus actores? Yo creo que más bien es lo segundo. El modelo de servicio público debe garantizar los derechos de todos en muchos aspectos como la Educación, la Salud, la Vivienda y muchos otros mas o menos discutibles, pero que el modelo liberal ha demostrado no ser capaz de mantener con justicia.

Así, los funcionarios tienen una gran responsabilidad cuando realizan su labor, porque depende de ellos que el Sistema funcione o no, y que el resto de los ciudadanos que no tenemos la suerte de disfrutar de sus derechos laborales sigamos disfrutando de los derechos vitales de los que nos hemos dotado como sociedad moderna.

Cuando alguien elige ser trabajador público, lógicamente, pone en la balanza todas las ventajas de que disfrutan los funcionarios, y eso está bien, lo ideal sería que esas ventajas las disfrutaran todos los trabajadores, pero esa no debería ser su única motivación. Si no les sirve como motivación servir a los demás y garantizar los derechos de sus conciudadanos pues mejor que elijan otro trabajo o que, al menos, se lo tomen como una obligación ineludible de su puesto de trabajo.

Un poco de autocrítica y un mínimo esfuerzo de algunos de ellos, junto con una inspección real servirían para ahorrar gran cantidad de recursos del Estado que podrían invertirse en dotar a la población de nuevos derechos o en mejorar las prestaciones que ya existen. Y sobre todo para fortalecer el sistema de garantías públicas que nos debería seguir protegiendo a todos y garantizando nuestro bienestar frente a los ataques de las ideologías más liberales.

Renaissance

Ayer por la tarde vi una película altamente recomendable. Su título es ‘Renaissance’.

Se trata de un thriller futurista ubicado en el París del año 2054.
Aunque la historia que cuenta puede ser un poco corriente, o no demasiado original o innovadora, el ‘look’ de la película es impresionante: animación 3D renderizada en blanco y negro puro en casi toda su duración. El tratamiento de las texturas y su iluminación, que permite intuir sutilmente las tres dimensiones es increíble, dando la sensación de que estamos viendo un cómic en movimiento.

La recreación del París del futuro es bellísima. Las escenas bajo la torre Eiffel o Notre Dame son impactantes y las tomas aéreas geniales. La arquitectura se ha cuidado al detalle con una altísima definición.

      

La película del año 2006 y de origen francés no llegó a estrenarse en España lo cual es muy triste si miramos un poco atrás y repasamos algunos “peliculones” de origen estadounidense que hemos visto desfilar por nuestras carteleras.

Vale la pena como mínimo como experiencia visual y resulta entretenida.





No podemos seguir así

Cuando un político toma decisiones debe saber qué consecuencias tienen. No es posible que los madrileños sigan estando tan ciegos…

Para que el máximo número de personas sepa lo que pasa en la realidad diaria de los usuarios de la Sanidad Pública en Madrid no puedo evitar apuntar a este artículo que enlaza con mi anterior post.

Ya tenemos fecha para la biopsia

Espero que algún día la gente se dé cuenta de que las ideologías no son todas iguales, que no son un juego y que no deben elegirse como el que elige su equipo de fútbol favorito.

Y la gente tan contenta…o no?

Gran artículo de un gran amigo.

Todos deberíamos leer más y más para ser más conscientes y menos ingenuos.

Leedlo, vale la pena: Esperanzas perdidas y oportunidades no gastadas

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