Fobias Sociales

Internet necesita saber lo que piensas…

Archivos para Economía

Un libro para hacernos más libres.

Siempre se ha considerado que la información es poder. Probablemente, esta idea surgió de la mente de alguien poderoso que, probablemente, intentó coartar el acceso de la gente a la información para mantener su poder intacto.

Hoy en día, vivimos una gran mentira económica que ha llegado al extremo de casi acabar con las bases del sistema que garantizaba nuestro bienestar y, si apuramos, con nuestra civilización tal y como la conocemos hasta ahora.

Si todos pusiéramos un poco de empeño en mantenernos informados, utilizando siempre tantas fuentes como tengamos a nuestro alcance y aprovechando la increíble oportunidad de que gozamos siendo contemporáneos de Internet (hasta que se propongan censurarla), los poderosos no podrían actuar impunemente como hasta ahora.

Una fuente inagotable de buena fé y opinión fundada es la página de Juan Torres (Ganas de Escribir) que podéis ver en la lista de webs de este blog.

La Crisis Financiera. Guía Para Entenderla y Explicarla

Acaba de editar un libro que pone los puntos sobre las íes y que permitirá a los que tengamos la suerte de leerlo ser más conscientes de la vergüenza que estamos viviendo y prepararnos para el futuro con mejores recursos intelectuales que nos protejan de los de siempre. Porque volverán a intentarlo…

El link para descargarse el libro es el siguiente: La Crisis Financiera. Guía Para Entenderla y Explicarla

Todo un ejemplo de coherencia. El libro, como podía esperarse, es de libre distribución, así que, si os parece interesante, podéis difundirlo.

La aberración del Sistema

Las empresas de calificación de riesgos han rebajado la calificación de la deuda del Estado en España. El Senado ha aprobado una declaración de protesta por el agravio comparativo que supone y el papel que han jugado ellas en el origen de la crisis actual.

Al margen de lo justo o injusto que pueda resultar comparativamente con la calificación que reciben otros países en situación similar o peor que la de nuestras finanzas, es aberrante el hecho de que unas empresas privadas que han demostrado tener una dudosa capacidad para vaticinar la crisis que estamos sufriendo puedan, al tomar esa decisión, afectar al país calificado y por ende a sus ciudadanos.

Estamos sometidos a un sistema económico que permite que se produzca este hecho. Es decir, la estabilidad económica de los Estados, de la cual dependen las vidas de sus ciudadanos se ve afectada por la decisión de una empresa cuyos intereses no tienen nada que ver, muy probablemente, con el bienestar de nadie que no esté ligado directamente a ella o ni siquiera eso. Es decir, la no regulación ha llegado hasta tal extremo que provoca situaciones tan increíbles como ésta en la que el Senado de un país (que es un órgano de representación democrática de sus habitantes) se ve obligado a emitir una queja ante la influencia que puede tener sobre su situación económica la decisión que tome una empresa privada! Es aberrante. El bienestar de millones de personas, su futuro, sus posibilidades de salir mejor o peor de la situación actual pasan por que esa empresa decida valorar de una u otra manera su deuda. Una empresa que además no fábrica nada, sólo emite juicios, supuestamente técnicos (algo bastante intangible siempre que hablamos de estadística), para que ‘los mercados’ puedan seguir comprando y vendiendo humo más rápidamente, entiendo.

El sistema financiero mundial ha llegado a desligarse de la economía real hasta tal punto que los indicadores financieros parecen no tener nada que ver con la realidad económica.

Lo más triste de todo es que probablemente el Sistema se ha diseñado así a propósito.

Que unos cuantos especuladores quieran jugar con su dinero en la bolsa de valores no sería un problema si jugaran con su dinero.

El problema es que bancos y gobiernos, entre otros, juegan con el dinero de los demás y, como se ha demostrado en esta crisis, y me temo que no hemos visto nada aún, en definitiva están jugando con las vidas de la gente.

Mediocre mundo hemos construido.

Spanish Dream?

El software libre, Wikipedia y otros tantos ejemplos que hoy podemos encontrar demuestran que la evolución radical que han sufrido las formas de comunicación gracias a Internet puede dar y ha dado frutos muy positivos. Quién podría haber imaginado, hace no tanto tiempo, que una enciclopedia escrita por personas sin ningún tipo de contacto personal ni conocimiento mutuo previo podría convertirse en una de las fuentes de información mejor valoradas y más fiables del planeta. O que el simple hecho de lanzar una idea a una comunidad de personas interesadas en desarrollarla puede crear productos software del mismo nivel o incluso superiores a otros programas por los que la gente paga, sin recibir nada a cambio.

Estos ejemplos demuestran que el trabajo en equipo y desinteresado puede dar frutos impresionantes. Básicamente se trata de unir millones de conciencias trabajando juntas gracias a las posibilidades de intercambio casi instantáneo de información que ofrece la Red.

Pero si la presencia de esos millones de conciencias se intenta utilizar de forma menos ‘altruísta’ empieza a fallar el sistema y los zorros empiezan a rondar el gallinero. Como siempre. Muchos negocios en Internet juegan con ese mercado potencial de millones de espectadores, compradores, potenciales clientes al fin y al cabo. Y surgió la burbuja tecnológica, pues al fin y al cabo se vendían futuros mercados que nadie podía asegurar que iban a funcionar y cuando empezaron a ver el ocaso empezaron a deshacerse de ellos antes de que les estallara en las manos. El esquema se repite y es que al final parece que siempre acaban reproduciendo de mil maneras diferentes el concepto de timo piramidal. Para que este timo funcione es necesario disponer de una población numerosa en la que se pueda extender el timo de forma teóricamente infinita, pues si en algún momento se llegara a un límite finito la estructura se derrumbaría.

Basta recordar el caso de Afinsa y Fórum Filatélico en España. Yo vendo algo a unas personas, y con su dinero yo obtengo mis beneficios. Esas personas a su vez intentan vender de nuevo para recuperar su inversión y así hasta el infinito. Pero el infinito no existe como tal, y menos en términos económicos.

Esto nos lleva a la crisis financiera mundial y al sistema económico vigente que la ha propiciado. Un sistema económico basado en el crecimiento hasta el infinito era insostenible. El subconsciente colectivo percibía un hipotético descenso del crecimiento como algo inaceptable. Era una locura, -todo lo que sube baja- suele decirse.
El mercado inmobiliario en España es paradigmático en este sentido. Se construyen viviendas a un ritmo infernal, más de las que podrá absorber el mercado en mucho tiempo. Pero, ¿por qué nadie puso freno a este frenesí que nos conducía indefectiblemente a la situación actual? Porque todos creían sacar tajada del asunto, y la sacaban. El Gobierno mantenía unas tasas de crecimiento económico increíbles y un nivel de paro históricamente bajo, los ayuntamientos recibían ingentes cantidades de dinero vía recalificación de suelo e impuestos, los trabajadores trabajaban y percibían su salario, y por supuesto las empresas constructoras se llenaban los bolsillos de forma obscena. El sector del automóvil también se ha visto favorecido. En nuestras carreteras han aparecido coches de gama media-alta-altísima de forma alucinante. Ahora lo están pagando (aunque realmente lo pagarán los de siempre, vía ERE).

En definitiva, la gente comprando Audi, BMW, Mercedes, asumiendo hipotecas multimillonarias muy por encima de sus posibilidades, creyendo que la coyuntura era indefinida y que duraría siempre. ¿Por qué? De nuevo, el mismo planteamiento del timo piramidal: -siempre habrá alguien que pague por mis excesos-.

Lo más triste de todo es que, durante un tiempo, se ha creado riqueza a partir del esfuerzo de los compradores que han hipotecado su futuro, muchas veces de forma inconsciente e insostenible. Pero, toda esa riqueza que se ha creado durante este periodo ¿dónde esta?. Los salarios se han mantenido bajos, tanto que habiéndose dado un periodo de crecimiento económico tan espectacular, los salarios españoles han perdido poder adquisitivo. Sin embargo, un mínimo repaso a las hemerotecas nos permitirá comprobar los anuncios de multiplicación récord de beneficios constantemente año tras año de las empresas, los bancos, etc.

Pero no hay problema, la primera medida salvadora siempre es la ‘moderación’ salarial.

Y serán los salarios de la gente normal los que se moderen, como hasta ahora, evidentemente.

Los ‘otros’ no…

Reinas, bodas homosexuales, conspiranoia y crisis financiera…

 

Las declaraciones de la Reina han suscitado una gran polémica. Una interesante pregunta que surge es: ¿cuánto durará?. Al fin y al cabo, los medios controlan los temas que preocupan a la gente. Dentro de unas semanas nadie hablará de este episodio, tan previsible, que cuesta creer que sea fruto de la casualidad. 

Aquí entra en juego la conspiranoia. ¿Puede haber un fin oculto tras la publicación de este tipo de declaraciones? ¿A quién podría favorecer? No soy el único que se lo plantea, aunque quizá sea ir demasiado lejos. Quién sabe.

Al hilo de las declaraciones de la Reina podríamos insistir en el tema de que los medios de comunicación generan, mantienen y hacen desaparecer la mayor parte de los problemas, más o menos reales, que la gente, generalmente demasiado ocupada, cansada o desinteresada en general para ir mas allá del telediario, tiene en su cabeza.

Por ejemplo, ya que hablamos de la Reina, el tema de los matrimonios entre personas del mismo sexo fue tratado por algunos medios y sectores sociales y religiosos de forma bastante retrógrada. Sólo les faltó augurar el fin de la especie humana por falta de parejas reproductoras (quizá soy demasiado optimista y llegaron a avisar de este peligro) como si de ganado se tratase aunque ciertamente nos comportemos como tal de vez en cuando.

Pues bien, parece que los homosexuales hacen uso de su nuevo(viejo) derecho desde hace bastante tiempo y, por ahora, parece que la población no se resiente. ¿Cuántos españolitos de a pie, algunos no tan de derechas como podría esperarse de alguien que criticara el reconocimiento de ese nuevo derecho, siguen preocupados por ese ‘problema’? Muchos menos. Pero claro, ha dejado de ser un tema útil para intentar ganar elecciones y, además, ya no se trata en los medios. Sin embargo, el sistema moral no se ha derrumbado y Sodoma sigue estando donde estaba.

¿Quiere esto decir que este ‘problema’ no era de verdad? Evidentemente, según mi opinión. Quien más quien menos habrá asistido o conocido de cerca alguna boda entre personas del mismo sexo, y se habrán dado cuenta de que no son bacanales donde la gente se entrega a pasiones inconfesables sino que, como mínimo, son tan respetables, bonitas, feas, divertidas, aburridas y horteras como cualquier boda convencional (probablemente, a menudo, más auténticas y conmovedoras, porque los que se casan están mucho más concienciados. Al menos de momento).

Visto así, ¿el problema ha desaparecido? Realmente, nunca existió.

Se me ocurre entonces pensar: ¿qué pasaría si alguien en España tuviera el valor de proponer un cambio de régimen que nos convirtiera en una república?  

¿Sería posible? Afortunada o desgraciadamente, tendrían que ponerse de acuerdo los medios de comunicación y los políticos algo harto improbable en la actualidad. ¿Pero realmente habría una gran resistencia popular en conciencia? Cierto es que la Familia Real (con mayúsculas) goza de un gran prestigio entre los españoles, pero no es menos cierto que es una especie de aprecio cariñoso (casi como si de mascotas se tratase) unas veces o simple carne de cotilleo otras. No parece que sea un apoyo ideológico al régimen que representan. Una campaña pragmática, expuesta sin tapujos, con sinceridad, sin ánimo de venganza ni aires de derrocamiento ¿podría convencer a la opinión pública para que se instaurara una república en España? Parece difícil.

Dejando a un lado los prejuicios de cierto sector de la población que podría tener bastante recelo, probablemente más al término que al concepto en sí, recelo basado en la pre-guerra y posteriores circunstancias, ¿la sociedad española estaría preparada? Quizá en su subconsciente, pero, sería tan fácil convencer a las masas para ponerse en contra de una propuesta como esa. Bastaría apelar al profundo sentimiento de clan que se despierta en los españoles con este tema, usando los típicos argumentos benévolos sobre las actuaciones del Rey en los momentos de tensión durante los primeros años de la Democracia. Y no digamos si alguien pusiera sobre la mesa el tema de la sacrosanta unidad de España.

por otro lado, cabe pensar que todo sería una cuestión de manejar a la opinión pública adecuadamente, presentando la cuestión de forma asumible para la mayor parte de la gente, es decir, explicando realmente las ventajas o inconvenientes de un cambio de ese tipo para que la gente pudiera votar en conciencia. Llegado el caso de que hubiera una importante resitencia popular no creo que pudiera resistir el paso del tiempo porque las personas olvidamos rápidamente lo que no aparece en el telediario. Aunque este análisis requeriría una explicación más profunda, en mi opinión, si el cambio no supusiera una gran molestia para la gente en su cotidianeidad, probablemente, no dejaría de ser un debate de pseudo-ideologías alimentado artificialmente por medios y clase política interesados, del cual la gente se olvidaría una vez terminado todo el proceso legal necesario. Seguirían viviendo normalmente.

Quizá peco de simplismo pero, en general, la opinión pública no me ha demostrado un comportamiento demasiado coherente en el pasado y creo que, si se planteara correctamente, se podría llegar a asumir un cambio de este estilo (al fin y al cabo, las generaciones que van llegando saben, lamentablemente, cada vez menos de nuestra historia pasada y deberían de estar menos influenciadas por las connotaciones que otras generaciones tienen respecto a este tema).      

Mientras, como muy bien denuncia Forges en su viñeta en El País del domingo pasado, todo el mundo habla del libro de la Reina mientras se prepara la maniobra final del rescate mundial del capitalismo, el cual podría conseguir que los males del sistema que ha conseguido colocarnos en la situación en la que estamos, se vean definitivamente reafirmados y después de todo, nada cambie, consumándose el éxito de un gran timo, el neo-liberalismo.

 

Estemos atentos…